domingo, 15 de agosto de 2010

8 comentarios:

Elvira dijo...

Hermoso, y ¡menuda humedad debe haber en ese bosque! A mí sí me gustó el banco en la entrada anterior.

Un abrazo

marce dijo...

El banco solo?... quiza el banco pudiese tranmitir lo mismo sin los árboles que conducen la mirada. Claro está, siempre que mantega el plano de situación.

Gracias, bon dia

Wersemei dijo...

Un lugar maravilloso donde perderse.
Un abrazo Marce!

Ofelia dijo...

Porfavor¡!¡ Como una niña, tengo un capricho: quiero caminar por la tupida senda de este bosque otra vez. Sé que he estado ahí y no me acuerdo.

Cómo has captado el ambiente íntimo y acogedor de este lugar sagrado.

Mil besos**

Elvira dijo...

No, el banco en medio de ese bosque maravilloso. :-))

Bos días!

Moonlight dijo...

Y esos contrastes son magníficos...Un beso Marce.

Bibiano Montes dijo...

Un rincón para sentarse y relajarse en el silencio y quietud del bosque: El cercano canto de un pajarillo, el silbido del viento en las copas de los árboles, el lejano graznido de un cuervo...olor a madera húmeda y hojarasca....
Sensaciones que vivieron con más frecuencia los antepasados del Homo urbanus actual.

un abrazo Marce

Sra de Zafón dijo...

Este banco me gusta más :-)

Que sendas más hermosas para ser caminadas y también para ser "sentadas", "tumbadas".. Es que además de los pinos me gusta mucho esa alfombra. Pocas veces consigo mantenerme en pie en estos parajes. Me gusta mucho caminar, pero en lugares así siempre acabo tirada por el suelo mirando al cielo cubierto de hojas y ramas .

Besos.