viernes, 18 de febrero de 2011

Reflejos

El juego de los reflejos resultan casi siempre desconcertantes, las imágenes se invierten y las personas caminan en sentido contrario dentro de un escaparate. Se trata siempre de un solapamiento de elementos que están dentro y fuera del plano. Aquellos indicadores que dan sentido a la mayoría de las fotos ( dentro, fuera, primer plano, fondo, ) se vienen abajo y lo que hay dentro y fuera de lo que intentamos ver nos confunde. Se han trasladado a la composición de la imagen personas que no estaban dentro de ella, es como si lo estático y el movimiento se diesen la mano.  Una dimensión más espacial.

9 comentarios:

Rayuela dijo...

y entonces
me vi
pasar

besos*

Pilar Vidal Clavería dijo...

Me ha gustado mucho este texto, el entrelazado de las palabras con las imágenes y la fotografía como resultado.

Saludos

enric batiste dijo...

Reflejo que comparte su semántica
con el campo profundo en reflexión...

Y abrazos en los tángrams en espejos

marce dijo...

Querida Pilar, fui a tu blog y me devuelve el comentario,, está raro este chime del bloger...

Me ha borrado el comentario.

Decía que en estas edades, es cuando más hace falta que la sonrisa nazca dentro de uno, es un paso decisivo en la vida, saber encontrar ese humor sanador. Me confunde mucho que la gente mala, que la hay, tenga la capacidad de reir cuando desea el mal de otro.

Me he fijado en las gárgolas de Gaudí,no las conocía. Realmente a esos afíbios les encanta el auga.

un abrazo

Ofelia dijo...

Más allá de la tercera dimensión.
Un abrazo reflejo***

Ventana indiscreta dijo...

La vida, Marce, que no es más que un metaescaparate.

Wersemei dijo...

Presiento en tu imagen y texto la búsqueda de algo más intenso y profundo que lo que la vida nos muestra.
Otra dimensión que no sea tan agitada cómo la que nos encontramos.
Un cambio radical en tu estilo, de vez en cuando es bueno conocer otras facetas tuyas.
Un beso amigo Marce.

Anónimo dijo...

Hay querido!!!! Ya casi ni los reflejos nos puede desconcertar estamos tan habituados a convivir con individuos que invierten su dirección al caminar por la vida, los hay que fingen estar dentro del “escaparate” y dedican tanto esfuerzo que hasta ellos mismos se lo llegan a creer, pero al estirar la mano y no encontrar la barrera física del cristal, se asustan y dan un paso atrás para continuar viviendo en la ficción que han creado que al final es su única realidad.
Pero esa realidad incierta no permite unir las manos, compartir fuerzas y levantar pasiones.
Besos sin reflejos, de los de verdad, de los de aquí, no los de ahí.

Zafferano dijo...

Como la vida misam. Nos confunde.

Un beso