viernes, 29 de octubre de 2010

Acer platanoides


9 comentarios:

Rayuela dijo...

maramarillo*

qué hermoso es tu otoño!

besos*

Carmen dijo...

Precioso otoño!!
Un beso,

Elvira dijo...

¡Qué amarillo-ocre tan divino!

Boas noites, Marce!

bicocacolors dijo...

Marce,
amarillo ocre intenso y magnífico.
Este blog no tiene desperdicio, es un auténtico tratado de botánica!!
Muchas pero muchas gracias!!

Bibiano Montes dijo...

Hola Marce, el otoño es como una droga, al menos para mi.
Deben de tener algo especial los paisajes otoñales para el ser humano.
Aunque los botánicos lo tengamos más difícil en esta época del año.

Preciosos esos colores y paisajes que nos muestras a través de tu blog.

Un abrazo,

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola

Impresionantes colores. Precioso. Tiene algo mágico que estimula la imaginación. Me ha encantado.


Un saludo.

enric batiste dijo...

¡Belleza en amarillo otoñal!

Ofelia dijo...

Hola Marce,
miles de soles que lentamente caen para iluminar las profundidades de la tierra.
Quiero recordar esta luz, entender el milagro de la renovación.
Busco un adjetivo.....y aparece: numinoso.
Gracias, habitante del bosque.
Un abrazo de oro*

Ofelia dijo...

Hola otra vez,
el Larix decidua es una conífera de hoja caduca y en otoño sus agujas verde tierno cambian al amarillo ocre dorado, igual que el del acer platanoides. En el centro de Europa tienen una leyenda.

Las hadas que viven bajo este árbol ayudan a las mujeres en sus tareas. Aunque trabajen muchas horas, a veces no pueden acabar y caen rendidas. Cuando se despiertan, el trabajo está perfectamente acabado. Las mujeres saben que han sido las hadas y reúnen monedas de oro para agradecerles su ayuda. Cuando van a hacerles la entrega del dinero, las hadas se ríen y muestran su hábitat absolutamente dorado. Nosotras no lo necesitamos, vivimos envueltas en oro.
Puesto este cuentito me ha recordado tus preciosas fotografías.
Un beso*